lunes, 12 de abril de 2010

Entre ollas anda el fuego

   Mi mujer (EG) y una de sus hermanas (MG) pusieron en marcha un blog gastronómico en Enero de este año ( http://entreollasandaelfuego.blogspot.com/ ), el cual ha resultado un éxito, al día de hoy cuentan con casi 15.000 visitas. Blogs de rectas de cocina hay cientos de miles en la web pero lo que hace este de particular es su hilo conductor. A demás de recetas tradicionales, todas las semanas realizan una receta de Julia Child, MG la traduce del inglés al español y adapta al sistema métrico las medidas, EG la ejecuta y comenta.


Ayer tocaba la famosa Tarta Tatin, después de una opípara comida, la probé templada acompañada de una suave crema pastelera …….deliciosa.
Hoy la desayuné fría………….deliciosa.
Conclusión la Tarta Tatin caliente o fría está siempre riquísima.


La tradición dice que la invención de la tarta fue fruto de un error al realizar sus creadoras, las señoritas Tatin S XIX, una tarta de manzana al revés. A mi me gusta creer que no.


El siglo XIX está considerado el siglo de oro de la cocina francesa, en el encontramos a chefs cuya influencia continua en pleno siglo XXI como por ejemplo Brillant Savarin, Antonin Carême ó Auguste Escoffier autor de los famosos Tournedos Rossini, que por cierto hace unos días interpretó magistralmente EG. A finales de este siglo gracias al pujante auge de la clase media como cosecuencia de la revolucion industrial, la cocina de estos chefs que en un principio estaba reservada a las mesas de reyes y príncipes, comienza a practicarse en restaurantes y hoteles. De hecho la época de máxima creatividad de Escoffier surge a raíz de su colaboración con Cesar Ritz el fundador de la famosa cadena hotelera sinónimo de lujo, exquisitez y elegancia.

Al probar la tarta cerré los ojos e imaginé a Stéphanie y Carolina en su cocina del Hotel Tatin de Lamtte Beuvron, en el valle del Loira. A través de los ventanales se ve una pequeña huerta donde cultivan con cariño y esmero las hortalizas y hierbas aromáticas con que acompañan sus platos, verdes frutales se extienden hasta un cantarín riachuelo que circunda la finca. En el alfeizar un cesto con manzanas cubiertas aún por el rocío del alba. Las hermanas, con las manos llenas de harina, amasan entre risas la pasta brissé del nuevo postre con que van a sorprender a sus burgueses huéspedes, las jóvenes sin saberlo están entrando en la historia.

4 comentarios:

Entre ollas anda el fuego dijo...

Aunque no seamos las hermanas Tatín,
ni tampoco el afamado Adivin Serafin,
quiero agradecerte, querido cuñado,
que seas con las ollas tan considerado.

Nuestra tarea alabas sin fin,
y eso nos hace sentir muy a gustín,
pero, ojo, ten mucho cuidado,
por si ves que tu cintura ha aumentado.

Yo traduciendo y E.G. cocinando,
y tu al tiempo engordando,
con tanto producto de tierra, mar y huerta,
dentro de poco no vas a caber por las puerta.

Aún así, prepárate para el próximo festín,
que, como siempre será de postín,
aunque de mantequilla bien cargadito,
pues para la Child este ingrediente es todo un hito.

Me despido ya, cuñao, hasta mañana,
no sin antes desearte buenas noches,
y advertirte que hoy de mantequilla no derroches,
¡ya te tocará doble ración en el fin de semana!

Kissiños,

M.G.

Xela Ferrín Rodríguez dijo...

¡Cómo me gusta este blog! ¡Qué bien escrito y con qué sencillez! Te felicito y me hago seguidora. y me encanta tu reseña de Mark Twain. Un abrazo y sigue así...

Relatos dijo...

Gracias MG por tu rima sin par, por cierto lo de MG es por la ginebra ¿no? :-)

Xela bienvenida a la tripulación del Arga.

Xela Ferrín Rodríguez dijo...

Muchas gracias, estaré pendiente de tus relatos.